El verdadero espíritu deportivo

English

Esta semana, el Parque del Este (Santo Domingo) acoge al Invitacional Mundial de Tenis de Olimpiadas Especiales, al cual participan atletas, de condiciones mentales especiales, provenientes de alrededor de 30 países.

A través de la cámara, detrás de la cual trabajo como voluntaria para el evento, tengo la oportunidad de capturar las emociones de estos jugadores únicos, y de las personas que los acompañan.

Les puedo asegurar que me abrieron los ojos sobre algunos aspectos muy importantes del espíritu deportivo.

No importa de dónde lleguen, cada uno de los participantes al Invitacional Mundial entra a la cancha con ganas de ganar. Sin embargo, ellos saben que ganar es más que imponerse en el score: ganar significa divertirse.

 

He sido impactada por el respeto que demuestran los atletas especiales, y por el cariño que regalan y reciben. Sus sonrisas y su buen humor son contagiosos, y no creo haber recibido tantos abrazos en toda mi vida. Algunos son unos excelentes conversadores: Keny, de Ecuador, me habló de los varios viajes que ha realizado para jugar — ¡ha ido hasta China en un vuelo de 24 horas! — mientras que los chicos del equipo de El Salvador explicaron animadamente a qué punto República Dominicana es más calurosa que su país.

 

Muchos de los atletas demuestran una pasión sin límites, unas ganas de estar en la cancha que destaca evidentemente, como lo demuestra la foto del egipciano Ibrahim animándose. Varios jefes de delegaciones comentaron la gran ayuda que el tenis le aportó a estos jugadores. “Me quedaría a vivir en las canchas”, como dijo Madelin, de Dominicana.

 

Una gran cantidad de padres están presentes, apoyando a sus hijos. Nicole, de Suiza, vino junto con las dos personas que más la aman al mundo. Emilio, de Dominicana, tiene a sus mayores fans como público. La mamá de Ibrahim no se perdió un punto del partido.

 

Numerosos voluntarios ofrecen su apoyo para enriquecer la experiencia de los atletas especiales. Varios jóvenes, que bien conocemos por ser jugadores juveniles en el circuito dominicano, se han unido al equipo, y admiré con cierto orgullo su dedicación y sensibilidad.

 

El Invitacional Mundial también es una manera de aprender más acerca de países de todo el mundo. Naciones come Uruguay, Pakistán, Monaco, Brasil, y Estados Unidos han mandado sus delegaciones. Ver jugar a los chicos de Egipto es un espectáculo, tanto que varios presentes pidieron fotos con el protagonista del partido. Conocí a Enid y sus jugadoras, provenientes de Malawi, que me hablaron de la organización de Special Olympics en su país: ¡cuenta con más de 1,100 entrenadores y 22,000 atletas! por una población de 17 millones en total.

 

El evento ha sido organizado por el departamento de la Primera Dama, en conjunto con la organización de Special Olympics, y está abierto al público.

Compartir con los atletas especiales y su entorno provoca alegría, admiración, y afecto. Desde el fondo de mi corazón, les invito a unirse como espectadores a este gran acontecimiento.

 

               Alice Cimino

English:

The true sports spirit

During this week, the Parque del Este (Santo Domingo), welcomes the World Tennis Invitational of Special Olympics, to which athletes with special mental conditions participate, coming from more than 30 different countries.

Through my camera, behind which I work as a colunteer for the event, I have the opportunity to capture the emotions of these unique players, and of the people who accompany them.

I can assure you that they opened my eyes and introduced me to some very important aspects of the spirit of sports.

It does not matter where they are from, each of the participants of the World Invitational gets in the court aiming to win. However, they know that winning is more than just getting the highest score: winning means having fun.

 

I discovered with great joy the respect and love that the special atheletes give and receive. Their smiles and good humor are contagious, and I do not think I haver ever been hugged so much in my life. Some of them are pleasantly talkactive: Keny, from Ecuador, told me about the many trips he has realized to play, in countries such as Greece and Brazil — he even went to China, to which he arrived in 24 hours! The team of El Salvador animatedly exposed how warmer is the climate in the Dominican Republic, compared to that of their country, but also had a lot to say about the weather, which seems much rainy than they had ever seen.

 

Most of the athletes demonstrate a passion without limits, a will to play that stands out evidently, and the picture of the Egyptian player Ibrahim demonstrates it perfectly. Many responsables of delegations have shared how much tennis counts to the special athletes. Madelin, from Dominican Republic, said that she “would live on the courts” if she could.

 

A great number of parents are present, supporting their sons and daughters. Nicole, from Switzerland, is radiant, surrounded by her parents. Emilio, from Dominican Republic, is followed by his family, his greatest fans. ibrahim’s mother did not miss one moment of the match.

 

Many volunteers offer their help to enrich the special athletes’ experience. Some of the youth, whom we know well for being juvenile players on the Dominican circuit, have joined the teams, and I could admire with great pride their dedication and sensibility.

 

The World Invitational is also a way to learn more about foreign countries. Nations such as Uruguay, Pakistan, Monaco, Brazil, and United States are represented. Watching the doubles match of the boys from Egypt was an amazing spectacle: some people who were present have asked for pictures with the protagonists at the end of the game. Later, I met Enid and her adorable players who have told me that, in Malawi, Special Olympics gathers more than 1,100 coaches and over 22,000 players!

 

The event is hosted by the department of the Dominican First Lady, altogether with the Special Olympics organization, and is open to the public.

Spending time with the special athletes and their environment provokes happiness, admiration, and a lot of fondness. From the bottom of my heart, I invite you all to join this event as spectators, to take part in building a world of increased inclusion and love.

 

Alice Cimino

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s